La inseguridad se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la sociedad. Difícilmente, alguien pueda sentirse ajeno a esta realidad, incluyendo a funcionarios del mismo gobierno, que han padecido la labor de los amigos de lo ajeno. Y aunque pareciera impensable que una iglesia o una escuela puedan ser blanco de los delincuentes, estos hechos también ocurren en Tucumán con alguna frecuencia. También es una creencia que por vivir en la proximidad de una comisaría la cuota de protección está asegurada, pero sucede que no es así.
El fin de semana, los ladrones ingresaron a la escuela de Capacitación Técnica y de la escuela Nocturna Bernabé Aráoz, ocasionaron daños materiales, se llevaron una computadora, herramientas y remeras que habían confeccionado las mujeres que estudian corte y confección y además los delincuentes hicieron sus necesidades en el establecimiento, como completando de modo denigrante el acto agresivo. Lo sorprendente no sólo que el establecimiento se halla al lado de la seccional 11ª, en la avenida Benjamín Aráoz al 1.000, frente al parque 9 de Julio, sino que es la cuarta vez que es depredado en lo que va del año. "La anterior fue un jueves, cuando rompieron los candados que están en la puerta. Ahora entraron por un ventiluz del techo", dijo el director de la escuela de Capacitación, mientras que la directora del turno noche afirmó que "hicimos la denuncia y vino personal de Criminalística a buscar pruebas. En las tres veces anteriores fue igual, y luego no se supo nada", acotó. Muchos de los padres de los más de 400 alumnos querían cortar la avenida en protesta.
El jefe de la seccional 11ª dijo que se efectuaron modificaciones en las paradas de la jurisdicción y que los agentes andan en la calle. "Muchas veces dicen que la comisaría está al lado, pero sólo queda el personal de guardia, que tiene que estar adentro. Muchos efectivos pasaron a depender ahora del 911 y de Patrulla Urbana. Nosotros les hacemos conocer semanalmente las necesidades de la jurisdicción. Tenemos menos personal que depende directamente de nosotros", sostuvo. Agregó que tanto el Museo Obispo Colombres como la guardería de la fundación de Susana Trimarco, cuentan con un policía todas las noches, lo cual reduce el personal y señaló que hay varios establecimientos en su jurisdicción que solicitan la presencia de agentes.
Esta realidad pone en evidencia la falta de efectivos para combatir el delito en la zona de cobertura de la seccional 11ª, así como la desprotección de la escuela Bernabé Aráoz que no tiene sereno ni alarmas. El hecho de que sea robada por cuarta vez y que no se hayan esclarecido los latrocinios, no deja, por cierto, bien parada a la institución policial.
En los últimos tiempos, las escuelas han pasado a ser un bocado apetecible para los delincuentes, que han llegado a robar también hasta los sanitarios en establecimientos que no habían sido inaugurados. A comienzo del año lectivo las crónicas dieron cuenta de varios ataques del estilo. Los Ministerios de Seguridad Ciudadana y de Educación deberían diseñar un plan. Por ejemplo, podrían instalarse alarmas o recurrir a una parte de las miles de personas que cobran subsidios estatales, capacitadas previamente, para que oficien de serenos.
Una escuela que se saquea implica una autoagresión porque pierde toda la sociedad. Si una comisaría ya no provoca el respeto o el temor de los delincuentes, significa que ha crecido la desprotección del ciudadano.